Las PYMEs, contrario a una gran empresa, tienen que tener puestos flexibles y desarrollar a los colaboradores de tal forma que puedan intercambiar puestos y labores sin problema. Es por esto que en una PYME, el trabajo en equipo es fundamental y es piedra angular de la labor que el director de la empresa debe fomentar.
Los equipos se forman con la idea de que los resultados de estos sean mejores que si sumamos los resultados individuales. Existe mucha literatura que habla de trabajo en equipo. Decenas de autores tienen modelos de creación y desarrollo de equipos de trabajo; se habla de equipos de alto desempeño y equipos autodirigidos entre otros.
A fin de cuentas todos los equipos –sin importar el nombre que se les atribuya—tienen un mismo fin: tener mejores resultados que en lo individual, tanto cuantitativamente como cualitativamente. En general las fases de los equipos son: individualista, identificación, integración y resultados.
La fase individualista es aquella en la que los miembros trabajan cada uno por si mismos aportando sus competencias. La siguiente fase, la de identificación es en la que los miembros van conociendo las competencias de cada uno de los demás miembros del equipo y así aprovechan cada una de ellas con el fin de integrarlas y lograr la sinergia que es la base del trabajo en equipo. La integración es la fase en la que esas aportaciones individuales se integran en un trabajo grupal, donde cada miembro sabe que hacer y sabe que hace el otro miembro. Finalmente la fase de resultados es aquella en la que todos ya saben que hacer y las labores que cada uno de ellos lleva a cabo contribuye de manera engranada a conseguir el fin de cada trabajo que el equipo tiene que hacer.
Dentro de los equipos, con el fin de poder integrarse más rápidamente es importante que cada miembro se conozca y pueda de esta forma saber cuales son las labores que con mayor facilidad puede desempeñar. El Dr R. Meredith Belbin, uno de los gurús en el ámbito mundial para construcción de equipos clasifica a los integrantes de un equipo en: Director y coordinador, conformador, planta (creativo), recursos e investigación, vigilante y evaluador, trabajador de empresa e instrumentador, trabajador en equipo y terminador. Cada uno de ellos tiene funciones en las que puede tener un mejor desempeño que los demás. La integración de miembros con las diferentes características facilita que el equipo llegue a resultados extraordinarios.
Finalmente es importante para arrancar una empresa seleccionar a las personas correcta para hacerlo y también tener un plan alterno –y discutido—para saber que hacer en caso de que un miembro decida retirarse del esfuerzo empresarial.